Fui con Javi, Fran y Victor, y la pasamos muy padre (bien), caminamos por gran parte de la ciudad, así que nos dio vueltas un buen rato la imaginación para tomarle a Madrid.
Cuando llegamos a el Templo de Debod, tuve la grata sorpresa de conocer a Paco, que ya somos amigos bloggeros desde hace tiempo. Todo un placer.
Y después nos fuimos por una merecida cena a el Rey del Tallarin.















